11 Oct 2013
Imprudencia, fragilidad, ausencia de intimidad con Dios no terminan con el triunfo del mal. El amor es más fuerte.
 
Por Danilo Picart  26 septiembre 2013
 
“Es hora de hacer algo positivo para avanzar desde el duelo”, dice con emoción María Celina Saa. Las heridas producidas por el aborto, aún están frescas, y no es fácil retomar un camino. Pero está animada, asegura, pues, avanza de la mano junto a Dios. Después de mucha oración, ha decidido contar su testimonio en Portaluz para así “mover la conciencia de quien estuviere pensando en abortar y ojalá se salven esos bebés”, dice nada más empezar.
 
Los latidos que salvaron una vida
Activa catequista y de un grupo pro vida en la andina ciudad de Mendoza, Argentina, María llevaba cuatro meses de noviazgo con un muchacho cuando quedó embarazada. “Tenía 21 años y fue un balde de agua fría. ¡Sólo pensar en mi madre! Ella, muy religiosa, hablaba mal de las mujeres que se embarazaban antes de casarse, ¡y de repente yo también era una de ellas!”.
 
Asustada, en la angustia por tener que enfrentar a su madre, la idea de asesinar al bebé en gestación iba tomando fuerza… “Pero cuando fui a la clínica, la asesina que me atendió, tuvo la poco brillante idea -para el objetivo de aquél negocio de exterminio humano- de hacerme una ecografía. En aquel momento sentí los latidos del corazón de mi bebé y me morí de amor, al ver esa imagen, desistí de asesinar al niño que hoy es la luz de mis ojos”.
 
Como pudo, dice, tomó sus cosas escapando de aquella clínica y corrió hacia su casa con las dos manos tomándose la zona baja del vientre, protegiendo aquel niño que había pensado en matar. “Agarré y dije que no me importaba el qué dirán, yo defendí a mi hijo”.
 
El tentador pone su trampa
8 Oct 2013

El aborto está causando cada vez más estragos en la sociedad. Testigo de ello es la Iglesia, a quien acuden muchas de las personas que sufren tras un aborto. Por ello, cada vez más diócesis españolas se están interesando en implantar Proyecto Raquel, un itinerario de sanación post-aborto que combina la atención psicológica y espiritual. En el último trimestre, Proyecto Raquel ha llegado a cinco nuevas diócesis, entre ellas Barcelona. Con ellas, ya son 20 las que lo ofrecen  

AlfayOmega 

Proyecto Raquel, el itinerario de sanación post-aborto que aúna atención psicológica y acompañamiento espiritual, ya está presente en 20 diócesis españolas, entre ellas algunas de gran tamaño como Madrid, Barcelona y Sevilla. En el último trimestre, nada menos que cinco Iglesias locales de España han hecho suyo este proyecto, acogiendo los cursos de capacitación en los que se forma a personas interesadas en atender a quienes sufran tras un aborto provocado.

Entre estas cinco diócesis está la archidiócesis de Barcelona, que acogió el curso los días 4 y 5 de octubre. También ha llegado a Jaén, Cádiz, Tarragona y Lugo. Además, a mediados de septiembre, se hizo el lanzamiento oficial del Proyecto en la archidiócesis de Sevilla, donde el curso de capacitación se celebró hace unos meses y el proyecto ya estaba funcionando. Y, dentro de poco, se hará la presentación en Ciudad Real.

María José Mansilla, responsable de Proyecto Raquel en España, subraya el hecho de que el interés por implantar esta iniciativa en las diócesis es cada vez mayor. «Ya el año pasado -explica- el Proyecto creció bastante, pero este año lo está haciendo a mucha mayor velocidad», hasta el punto de que las diócesis interesadas en organizar el curso de capacitación «tienen que esperar algunos meses, porque no nos quedan fines de semana libres».

28 Sep 2013

En Jaén

Este fin de semana, organizado por la Delegación Episcopal de Pastoral Familiar y  Defensa de la Vida y el Centro de Orientación Familiar, con la asistencia de una treintena de participantes ha tenido lugar el primer curso de capacitación del  Proyecto Raquel en nuestra Diócesis. 
 
      Los grandes proyectos se logran con pequeños pasos. Y gracias a María José Mansilla, esposa, madre de dos hijos y coordinadora y presidenta nacional de Spei Mater, asociación provida de la Iglesia Católica española, y el padre Jesús Chavarría Ibañez, sacerdote diocesano de la diócesis de  Calahorra y La Calzada-Logroño, Licenciado en Teología Espiritual y Litúrgica y padre espiritual del movimiento, hemos podido dar un paso más para la implantación del Proyecto Raquel en nuestra tierra. 
 
     María José Mansilla nos recordó que el proyecto nació en 1984 en Estados Unidos, desde donde se ha extendido a otros países, entre ellos Argentina, gracias al apoyo del entonces arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, que siempre  se ha caracterizado por su firme defensa de la vida y su rotunda condena del aborto, pero siempre desde la misericordia hacia las mujeres que han pasado por ese trance. En España la asociación pública de fieles Spei Mater tiene encomendado el impulso y desarrollo del Proyecto Raquel,  a instancia del obispo José Antonio Reig Pla, que preside, desde 1999, la Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida en la Conferencia Episcopal Española.
17 Sep 2013
En Jaén
 El viernes 20 y el sábado 21 de septiembre tendrá lugar un Curso de formación sobre el Proyecto Raquel, un proyecto para ayudar a toda aquella mujer que después de haber abortado sufre el llamado síndrome postaborto.
 
  Desde la Delegación de Familia y Vida y el Centro de Orientación Familiar, se quiere dar solución a este grave problema y para ello cree conveniente ofertar este curso de capacitación para ayudar a quien sufre, desde el convencimiento de que la misión de la Iglesia no es juzgar, sino acoger al hermano que sufre.
 
  Los interesados pueden contactar con la Delegación Episcopal de Familia y Vida (Email:  delegacionfamiliayvidajaen @ gmail.com)
16 Sep 2013
Nace en Sevilla un proyecto que ayuda a las mujeres que sufren un trauma psicológico tras haber abortado. Es la aportación más directa de la Iglesia a una realidad poco conocida pero que atañe a un porcentaje importante de las mujeres que han pasado por el drama del aborto
 
Por Ana Capote 
Con una misa presidida el pasado martes por el arzobispo, dio comienzo la andadura del Proyecto Raquel en la Archidiócesis de Sevilla. En la Eucaristía participaron las personas que tienen encomendado el impulso y desarrollo de este proyecto en Sevilla. En su mayoría colaboradores de la Delegación de Familia y Vida que ofrecerán ayuda espiritual, psicológica y psiquiátrica a las personas afectadas, así como los directores de los diferentes Centros de Orientación familiar, sacerdotes y voluntarios implicados en este proyecto.
 
¿Qué es el Proyecto Raquel?
Esta iniciativa surgió en Estados Unidos hace más de veinte años como una apuesta de la Iglesia Católica para el acompañamiento a las personas de alguna forma heridas por un aborto. Médicamente se habla del síndrome post-aborto, y a esto es a lo que hace frente Proyecto Raquel. Actualmente está implantado en la mayoría de diócesis norteamericanas así como en otros países. En España cuenta con la dirección y supervisión del obispo de Alcalá de Henares y presidente de la Subcomisión de Vida y Familia de la Conferencia Episcopal, y el impulso de la asociación pública de fieles Spei Mater, cuya misión es la promoción e implantación del Proyecto Raquel en España y en los países hispanohablantes. Este proyecto también fue acogido en su día por el Papa Francisco, entonces arzobispo, en su Archidiócesis de Buenos Aires.
 
Proyecto Raquel en Sevilla
 
Cuenta con una estructura diocesana dependiente de la Delegación de Familia y Vida. Su estructura elemental está constituida por una comisión, un grupo de consejeros y sacerdotes y una línea de teléfono exclusiva para este uso, donde la persona que solicita ayuda podrá recibir información y ser atendida. Con posterioridad, una vez que esté preparada, se establece una primera toma de contacto con un consejero o sacerdote que le proporcionará un cuidado personalizado con el único objetivo de buscar la reconciliación y curación.
 
El aborto en números 
15 Sep 2013
Danilo Picart / Portaluz   
 
Cuando vivió en carne propia el dolor, al conocer que mientras eran novios, su esposo fue descaradamente infiel. Cuando padeció la violencia en el matrimonio..., sus ojos se abrieron, y vio la brutal violencia que ella misma había ejecutado a los 18 años
 
La ausencia del padre y el embarazo adolescente
Patricia vivía en Uruguay. Era una mujer católica pero sin grandes convicciones, la separación de sus padres cuando tenía 15 años la dejó, junto a su hermana menor, al cuidado de la madre. Carente de convicciones, límites y diálogo familiar, ambas adolescentes se dejaron arrastrar por su sexualidad…
 
“Mi hermana de 15 años había quedado embarazada y en mi casa se desató una revolución, ya que ella nunca reveló la identidad del padre, pero fue apoyada desde el primer momento. Mi familia se encontró en un estado de tristeza y de resignación, que fue disminuyendo cuando asimilaron todo”.
 
Por su parte Patricia había iniciado un noviazgo sin medir las consecuencias de dar rienda suelta a lo que el cuerpo le pedía y –como su hermana- se dejó llevar por su “desenfrenado acto de amor”. Así, al mes de haber nacido su sobrino –recuerda-, “me entero de que yo estaba embarazada, ¡y ya tenía tres meses!”.
 
Desazón, miedo, las presiones de su novio, formaron el caldo de cultivo para que al cuarto mes de embarazo la sentencia de muerte surgiera revestida de pacificadora solución. “Quise enfrentar la situación pero las heridas que había sufrido mi familia no me lo permitía. Lo hablé con mi novio y era inaceptable que yo diera una noticia así de nuevo a mi gente. Así que resolvimos el aborto para mi bebé”.
 
El asesinato era más barato en Brasil
Aún recuerda cómo se movía su pequeño hijo para todos lados, como inocente pececito nadando en el mar de la vida. Pero ya no había espacio para los remordimientos, sólo lo que ella sentía importaba. Así, luego de informarse dónde podrían concretar la decisión, ambos padres viajaron a una clínica en la frontera con Brasil. “Decidimos que era mejor hacerlo fuera del país, donde el aborto era más barato. Viajé en bus, ¡recuerdo hasta la ropa que llevaba puesta! Llegamos a una clínica donde me recibió una señora y un hombre que vestido con una cotona blanca, se presentó como doctor. Me pidieron bajarme el pantalón, sacarme la ropa interior y luego recostarme en una camilla. Frente a mí, había una gran ventana donde entraba mucha luz y sentía cómo ellos hablaban sin tenerme en cuenta para nada. Me insertaron un aparato bruscamente en mi entrepierna y en forma inmediata comenzó el asesinato”.
11 Sep 2013
Muchos hombres son responsables directos del aborto -ante el silencio feminista-, por no querer hacerse cargo de sus responsabilidades e inducir a la madre a matar al hijo común. Otros -como el caso que vimos recientemente- se ven impotentes cuando querrían tenerlos, pero la ley no les concede ningún derecho si la decisión de la mujer se inclina por la supresión del embarazo.
Una historia de sufrimiento
 
El caso que recoge la bloguera católica Rebecca Frech parece responder a una tercera tipología: cuando el aborto se produce por consentimiento común de la pareja. Y también en este caso los efectos sobre la conciencia son devastadores.
 
Rebecca estaba hablando con un "viejo y querido amigo" sobre la pérdida de su hija Bernadette, cuando ese amigo se vino abajo: "Empezó a llorar y a hablarme sobre su propia pequeña. La niña que nunca conoció y a quien ama sin reservas".  Frech pidió al hombre que escribiese su testimonio de vida en silencio como "padre postaborto", y reproduce en uno de sus últimos posts la historia de esa tragedia.
 
Un día de agosto de 1988
"Amo a la niña que nunca encontré. Jamás la llevé de la mano, ni le revolví el pelo, ni le canté canción alguna. Pero la amo igualmente": así comienza la historia, anónima, del amigo de Rebecca. Quien lamenta: "No sé si es alta o baja, y los rasgos de su rostro existen sólo en mi imaginación. Estoy seguro de que el tono de su voz y la alegría de su risa rivalizan con el coro de los ángeles. Sus ojos, brillantes, serán castaños, tal vez color avellana. Pero todo eso me lo he perdido. Todo lo que tengo son memorias irreales de cuanto pudo haber sido".
 
Explica que hace veinticinco años, en el mes de agosto, esa niña a la que hoy ama "fue abortada": "Mi pequeña. Mi única hija. Una niña que agarra mi dedo hasta hoy, pero que nunca me llamará papá. Una niña que nunca sintió el abrazo protector de su padre, porque su padre le falló en el momento en el que más le necesitaba".
 
Arrepentido y reconciliado con Dios
El hombre que escribe esta historia habla brevemente de sí mismo, aunque afirma  no ser ya el que era entonces, ese niño que asistió a un colegio católico, ese adolescente convertido "en un idiota que acudía a las fiestas a emborracharse". 
9 Sep 2013
Entiendo que haya personas con una opinión diferente sobre este asunto. Pero no porque tengas una opinión diferente eso significa que tengas razón
 
El hombre que dejó su testimonio en Facebook (acreditado por distintas organizaciones provida norteamericanas) no se anda por las ramas: "Esto no va de los derechos de la mujer. Esto va de asesinato. Lo he vivido a través del aborto". Muchas mujeres abortan inducidas, incluso coaccionadas, por los padres del niño, ante la indiferencia de feministas y abortistas teóricamente pro choice [pro elección]. Pero también muchos padres varones asisten impotentes a la muerte de hijos que querrían tener. La ley no les pide su opinión. 
 
Y el caso que nos ocupa es uno de los más estremecedores: "Perdí dos gemelos en aras del 'derecho de la mujer' a abortar. No tuve nada que decir. Sentí a mis hijos en el momento en el que murieron. Fueron asesinados. La que entonces era mi novia lloró durante meses. Ella también los sintió morir. No se dio cuenta de que había 'asesinado' a dos niños hasta que estaba hecho. Su dolor fue horrendo. Se convirtió en suicida".
 
No estaba preparada

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