17 Oct 2013
El 16 de octubre, en la Universidad Francisco de Vitoria tuvo lugar la presentación del libro de la profesora María Lacalle “En defensa de la vida humana”  que recoge 50 preguntas sobre el aborto publicado por la editorial de la Conferencia Episcopal Española EDICE. El acto fue presidido por Mons. Juan Antonio Reig y el Rector de dicha Universidad.
 
Mons. Juan Antonio Reig Pla, Obispo de Alcalá de Henares y Presidente de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida, intervino al inicio del acto de presentación con las siguientes palabras:
 
Es necesario cambiar de rumbo
1. El carácter sagrado de la vida humana
         Aprovechando el contexto, como dice el Papa Francisco, de la anunciada nueva ley sobre el aborto prometida por el partido que sustenta el Gobierno de la Nación, quiero sumarme a la voz de la profesora María Lacalle en defensa de la dignidad y el respeto que merece toda vida humana. Más que la reforma anunciada de la ley del aborto, a mi parecer, esta ley debería haber sido derogada inmediatamente. Son muchas las razones para su abolición. Además de la razón principal que es la permisión de la muerte de un ser inocente, la ley actual consagra como justicia un inexistente “derecho” a provocarle la muerte. El hijo no nacido (el embrión o el feto) en ningún caso es un agresor; es un ser humano inocente que merece acogida, respeto y cuidado amoroso. No hacerlo así es socavar los fundamentos de la civilización, o lo que es lo mismo, entronizar un concepto despótico de libertad ? una guerra de los poderosos contra los débiles (Juan Pablo II, Evangelium vitae, 12) ?, o transformar el Estado de derecho en una democracia totalitaria (Cf. EV 20). La vida humana es sagrada y está custodiada por el mandamiento ¡No matarás! El aborto voluntariamente provocado, como enseña el Concilio Vaticano II (Gaudium et spes, nº 51), es un crimen abominable.
12 Oct 2013
Abortar deja una huella imborrable. Ella lo enfrentó y hoy es activista de la campaña No Más Silencio, que ayuda a mujeres que padecen el síndrome post aborto en Estados Unidos.
 
Corría el año 1975 cuando Edith Ugarte, nicaragüense, de la localidad de Corinto, cursaba su último año de universidad. Ejercía como profesora en uno de los colegios católicos más importantes del país. A los 23 años, traicionó su fe y decidió abortar, cayendo a un infierno del que le costó levantarse por más de una década.
 
Era católica, pero atrapada en un conjunto de contradicciones, faltas de comunicación, terminó por aceptar tras cuatro años de relación, las presiones de su novio. No imaginó que aquel encuentro sexual vivido como un “acto de amor” traería una historia llena de sufrimiento.
 
La ‘otra’ opción
 
El miedo al qué dirán y en especial a la condena de su madre, le hicieron aceptar la otra opción que proponía su novio. “Fue algo que me chocó, porque no se mencionó la palabra aborto, pero era eso lo que estaba detrás. Pensé que era la única en Iberoamérica que enfrentaba algo así en aquella época. Mi novio me entregó el dinero para evitar tener que recurrir a mi familia. Pero la verdad, es que cuando te apartas de la mirada de Dios, ya estás en las manos del enemigo completamente”.
 
Aún sabiendo que en Nicaragua estaba violando la ley y arriesgaba penas de cárcel, encontró una clínica clandestina para ejecutar lo acordado con su novio. “Hace treinta años, todo doctor que quería ser bien conocido y tener una buena clientela, montaba clínicas muy buenas y en ellas practicaban los abortos”. 
 
Las huellas psicológicas en quienes abortan son imborrables. Edith aún tiene vívido lo ocurrido en aquel lugar… “Ya tenía cinco semanas de gestación y el galeno fríamente me advirtió que no preguntara sobre nada. No quería saber siquiera de dónde venía”. 
 
Al momento de acomodarse en la camilla - y se emociona al recordarlo-  como un flash que se dispara, vio ante sí los grandes hitos de su vida. Casi como un grito venido desde el cielo, se vio rezando el rosario, realizando adoración eucarística, que tanto le apasionaba cuando niña y mucho más. Pero cerró sus ojos. Luego, aunque estaba adormecida por la anestesia, entre sueños escuchó sollozos. “Creo que era mi inconsciente quien me hablaba, no lo sé… me pedía que no lo sacara”. A las pocas horas, confiesa, tendría la certeza espiritual que ese clamor era la voz del Espíritu Santo en su alma. 
 
Sanarse puede llevar años
 
Las horas siguientes transcurrieron a toda velocidad. No soportaba la angustia y la cárcel o enfrentar a sus padres era lo que menos le importaba. La certeza de pecado ocupaba en su vientre el espacio del hijo que había asesinado y supo que solo tenía un lugar donde ir. “Corrí a confesarme. Como muchacha de Iglesia, que conocía al Señor y había gustado una linda relación con el Espíritu Santo, sentía que lo había traicionado. Jugué a ser Dios, jugué con su amor. Estaba clara que Él me iba a perdonar, pero lo puse por debajo de mis miedos a la condena de mi madre y a las exigencias de mi novio”.
 
A pesar de su sincero arrepentimiento, la culpa la perseguía. “Me confesaba muchas veces contando la misma historia una y otra vez, pero no recibía el perdón de Dios. A pesar de todo lo que había vivido, seguía jugando a ser Dios, porque yo no me perdonaba”.
 
11 Oct 2013

Mientras Carlo Bellieni se cuestionó sobre el sufrimiento de las mujeres después de un aborto (ver Gènéthique Boletín Mensual - Septiembre de 2013), ¿qué ocurre con el feto? Un artículo publicado en NYTimes.com mediados de septiembre, informó la Cámara de Representantes de los Estados Unidos había aprobado un proyecto de ley que busca extender la prohibición del aborto más allá de 20 semanas en vigor en doce estados por la razón de que más allá de esta fecha, el feto siente dolor. ¿Esto quiere decir que por debajo de 20 semanas, el feto no siente nada? Profesor Emmanuel Sapin (1) arroja luz sobre el tema.

11 Oct 2013
Imprudencia, fragilidad, ausencia de intimidad con Dios no terminan con el triunfo del mal. El amor es más fuerte.
 
Por Danilo Picart  26 septiembre 2013
 
“Es hora de hacer algo positivo para avanzar desde el duelo”, dice con emoción María Celina Saa. Las heridas producidas por el aborto, aún están frescas, y no es fácil retomar un camino. Pero está animada, asegura, pues, avanza de la mano junto a Dios. Después de mucha oración, ha decidido contar su testimonio en Portaluz para así “mover la conciencia de quien estuviere pensando en abortar y ojalá se salven esos bebés”, dice nada más empezar.
 
Los latidos que salvaron una vida
Activa catequista y de un grupo pro vida en la andina ciudad de Mendoza, Argentina, María llevaba cuatro meses de noviazgo con un muchacho cuando quedó embarazada. “Tenía 21 años y fue un balde de agua fría. ¡Sólo pensar en mi madre! Ella, muy religiosa, hablaba mal de las mujeres que se embarazaban antes de casarse, ¡y de repente yo también era una de ellas!”.
 
Asustada, en la angustia por tener que enfrentar a su madre, la idea de asesinar al bebé en gestación iba tomando fuerza… “Pero cuando fui a la clínica, la asesina que me atendió, tuvo la poco brillante idea -para el objetivo de aquél negocio de exterminio humano- de hacerme una ecografía. En aquel momento sentí los latidos del corazón de mi bebé y me morí de amor, al ver esa imagen, desistí de asesinar al niño que hoy es la luz de mis ojos”.
 
Como pudo, dice, tomó sus cosas escapando de aquella clínica y corrió hacia su casa con las dos manos tomándose la zona baja del vientre, protegiendo aquel niño que había pensado en matar. “Agarré y dije que no me importaba el qué dirán, yo defendí a mi hijo”.
 
El tentador pone su trampa
8 Oct 2013

El aborto está causando cada vez más estragos en la sociedad. Testigo de ello es la Iglesia, a quien acuden muchas de las personas que sufren tras un aborto. Por ello, cada vez más diócesis españolas se están interesando en implantar Proyecto Raquel, un itinerario de sanación post-aborto que combina la atención psicológica y espiritual. En el último trimestre, Proyecto Raquel ha llegado a cinco nuevas diócesis, entre ellas Barcelona. Con ellas, ya son 20 las que lo ofrecen  

AlfayOmega 

Proyecto Raquel, el itinerario de sanación post-aborto que aúna atención psicológica y acompañamiento espiritual, ya está presente en 20 diócesis españolas, entre ellas algunas de gran tamaño como Madrid, Barcelona y Sevilla. En el último trimestre, nada menos que cinco Iglesias locales de España han hecho suyo este proyecto, acogiendo los cursos de capacitación en los que se forma a personas interesadas en atender a quienes sufran tras un aborto provocado.

Entre estas cinco diócesis está la archidiócesis de Barcelona, que acogió el curso los días 4 y 5 de octubre. También ha llegado a Jaén, Cádiz, Tarragona y Lugo. Además, a mediados de septiembre, se hizo el lanzamiento oficial del Proyecto en la archidiócesis de Sevilla, donde el curso de capacitación se celebró hace unos meses y el proyecto ya estaba funcionando. Y, dentro de poco, se hará la presentación en Ciudad Real.

María José Mansilla, responsable de Proyecto Raquel en España, subraya el hecho de que el interés por implantar esta iniciativa en las diócesis es cada vez mayor. «Ya el año pasado -explica- el Proyecto creció bastante, pero este año lo está haciendo a mucha mayor velocidad», hasta el punto de que las diócesis interesadas en organizar el curso de capacitación «tienen que esperar algunos meses, porque no nos quedan fines de semana libres».

28 Sep 2013

En Jaén

Este fin de semana, organizado por la Delegación Episcopal de Pastoral Familiar y  Defensa de la Vida y el Centro de Orientación Familiar, con la asistencia de una treintena de participantes ha tenido lugar el primer curso de capacitación del  Proyecto Raquel en nuestra Diócesis. 
 
      Los grandes proyectos se logran con pequeños pasos. Y gracias a María José Mansilla, esposa, madre de dos hijos y coordinadora y presidenta nacional de Spei Mater, asociación provida de la Iglesia Católica española, y el padre Jesús Chavarría Ibañez, sacerdote diocesano de la diócesis de  Calahorra y La Calzada-Logroño, Licenciado en Teología Espiritual y Litúrgica y padre espiritual del movimiento, hemos podido dar un paso más para la implantación del Proyecto Raquel en nuestra tierra. 
 
     María José Mansilla nos recordó que el proyecto nació en 1984 en Estados Unidos, desde donde se ha extendido a otros países, entre ellos Argentina, gracias al apoyo del entonces arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, que siempre  se ha caracterizado por su firme defensa de la vida y su rotunda condena del aborto, pero siempre desde la misericordia hacia las mujeres que han pasado por ese trance. En España la asociación pública de fieles Spei Mater tiene encomendado el impulso y desarrollo del Proyecto Raquel,  a instancia del obispo José Antonio Reig Pla, que preside, desde 1999, la Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida en la Conferencia Episcopal Española.
17 Sep 2013
En Jaén
 El viernes 20 y el sábado 21 de septiembre tendrá lugar un Curso de formación sobre el Proyecto Raquel, un proyecto para ayudar a toda aquella mujer que después de haber abortado sufre el llamado síndrome postaborto.
 
  Desde la Delegación de Familia y Vida y el Centro de Orientación Familiar, se quiere dar solución a este grave problema y para ello cree conveniente ofertar este curso de capacitación para ayudar a quien sufre, desde el convencimiento de que la misión de la Iglesia no es juzgar, sino acoger al hermano que sufre.
 
  Los interesados pueden contactar con la Delegación Episcopal de Familia y Vida (Email:  delegacionfamiliayvidajaen @ gmail.com)
16 Sep 2013
Nace en Sevilla un proyecto que ayuda a las mujeres que sufren un trauma psicológico tras haber abortado. Es la aportación más directa de la Iglesia a una realidad poco conocida pero que atañe a un porcentaje importante de las mujeres que han pasado por el drama del aborto
 
Por Ana Capote 
Con una misa presidida el pasado martes por el arzobispo, dio comienzo la andadura del Proyecto Raquel en la Archidiócesis de Sevilla. En la Eucaristía participaron las personas que tienen encomendado el impulso y desarrollo de este proyecto en Sevilla. En su mayoría colaboradores de la Delegación de Familia y Vida que ofrecerán ayuda espiritual, psicológica y psiquiátrica a las personas afectadas, así como los directores de los diferentes Centros de Orientación familiar, sacerdotes y voluntarios implicados en este proyecto.
 
¿Qué es el Proyecto Raquel?
Esta iniciativa surgió en Estados Unidos hace más de veinte años como una apuesta de la Iglesia Católica para el acompañamiento a las personas de alguna forma heridas por un aborto. Médicamente se habla del síndrome post-aborto, y a esto es a lo que hace frente Proyecto Raquel. Actualmente está implantado en la mayoría de diócesis norteamericanas así como en otros países. En España cuenta con la dirección y supervisión del obispo de Alcalá de Henares y presidente de la Subcomisión de Vida y Familia de la Conferencia Episcopal, y el impulso de la asociación pública de fieles Spei Mater, cuya misión es la promoción e implantación del Proyecto Raquel en España y en los países hispanohablantes. Este proyecto también fue acogido en su día por el Papa Francisco, entonces arzobispo, en su Archidiócesis de Buenos Aires.
 
Proyecto Raquel en Sevilla
 
Cuenta con una estructura diocesana dependiente de la Delegación de Familia y Vida. Su estructura elemental está constituida por una comisión, un grupo de consejeros y sacerdotes y una línea de teléfono exclusiva para este uso, donde la persona que solicita ayuda podrá recibir información y ser atendida. Con posterioridad, una vez que esté preparada, se establece una primera toma de contacto con un consejero o sacerdote que le proporcionará un cuidado personalizado con el único objetivo de buscar la reconciliación y curación.
 
El aborto en números 

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