13 Ene 2016

Testimonio de M

Enviado por Galsuinda

El drama del aborto

Testimonio de una mujer que ha sufrido un aborto provocado

Soy soltera y hace cuatro años mantuve una relación con una persona que tenía problemas psicológicos. Todo fue muy rápido... Las mujeres a veces tenemos relaciones sin quererlo. Lo dejé porque era una persona que no me podía hacer ningún bien. La verdad es que ni me di cuenta de que estaba embarazada. Pensaba que con 40 años no me podía quedar embarazada pero cuando me di cuenta estaba de 3 meses. Para mí fue un golpe.

Nunca había pensado en tener hijos, no me preocupaba. Pero aquel hombre me insistía de forma enfermiza que quería un hijo; quería un hijo para él. Hasta me llegaron a llamar sus padres. Todo era muy raro. Todo esto me afectó.

Me planteé que, aunque el padre de la criatura no me convenía para nada, podía aprovechar para ser madre. Pero me di cuenta de que todo esto sería un drama para mí y me ofusqué. Y cuando estás ofuscada tomas malas decisiones, de manera que yo cometí el error de hacérselo pagar todo al niño.  Fue un gran error.

Lo más curioso es que yo siempre había criticado el aborto. Siempre había pensado que nadie tiene derecho a quitar la vida a otro. Yo siempre criticaba las mujeres que lo hacían. Pero ahora las puedo entender porque a veces en la vida te encuentras en situaciones en las que realmente se te va la cabeza. Estás muy ofuscada, y te sientes muy sola, porque aunque parezca que la gente te acompaña mucho, no es verdad.

En aquel momento la única cosa que yo buscaba era que alguien me apoyara porque yo no quería abortar. Deseaba que me dijeran que era un error. Pero la única cosa que me dijeron fue: “Tú eres la mujer, tú debes tomar la decisión, nadie puede decidir per ti. Haz lo que tú creas y yo te apoyo.” Y éste era el gran error, porque yo no tenía capacidad para decidir, y entonces decidí mal.

En mi cuerpo había una mezcla de emociones muy fuerte. Hasta mi cerebro iba trabajando aquel día. En un momento dado yo pensaba “¿Estará bien el niño?”, y yo no quería abortar de ninguna manera. Pero todo fue tan rápido que no me dejaban ni pensar... No había nadie que me ayudase, no me sentía apoyada. Si alguien me hubiese dicho “¿Estás segura?, ¿Quieres pensarlo?” yo hubiese dicho: “Sí, sí, quiero pensarlo”, y en cambio me decían: “Es lo mejor que puedes hacer. Si has venido aquí es porque no estás capacitada para tener un hijo, lo mejor es que abortes”. También pregunté: “Pero,¿el niño padecerá?”. Entonces me dijeron que todas lo preguntan, y que: “No, no, no pasa nada, todo es una liberación”. Todo lo que me iban diciendo no tenía nada que ver con la realidad.

El problema era que me decían que no era madre, y esto es mentira porque yo me sentía madre aunque me dijeran que no lo era. Yo nunca he tenido instinto maternal, los niños nunca me han gustado mucho... pero desde entonces yo tengo este instinto y ahora me gustan los niños, y lo más fuerte es que yo he sentido en mi cuerpo que realmente hay una unión entre la madre y el hijo que yo nunca hubiese pensado.

Cuando hube abortado me arrepentí mucho. He conocido otras personas que también han abortado, de diferentes edades, jóvenes y más mayores, y para todas ha sido un drama. Es un drama terrorífico, que no se puede explicar. Nadie lo puede entender, sólo las que lo hemos pasado.

Yo he estado cuatro años intentando sobrevivir, porque quedé tan tocada que solo esperaba que la vida fuese muy corta para morirme muy pronto. Es un infierno. La muerte de mis padres fue un drama porque yo era muy jovencita, pero esto fue un millón de veces peor. No se puede explicar. Yo tenía sentimientos encontrados, por un lado estaba el hecho de que yo era la madre y había matado a mi hijo, había decidido que no naciera; y por otro yo sentía todo el dolor por la muerte de mi hijo.

Además, cualquier bebé que veía deseaba llevármelo, porque mi cuerpo necesitaba tener a mi hijo. Eran unos sentimientos muy duros. Tenía mucho insomnio, soñaba continuamente niños triturados, era horroroso. No podía dormir, no me podía concentrar, tenía un sentido de culpabilidad brutal, me sentía muy, muy culpable.

Si no encuentras a alguien que te de una mano, el aborto es un trauma para toda la vida, y ya no puedes estar en paz contigo misma. No puedes seguir adelante. Yo ahora vuelvo a estar bien y en paz gracias al Proyecto Raquel. Gracias a este Proyecto, yo, totalmente arrepentida, he encontrado a alguien que realmente me podía perdonar. Ahora yo creo firmemente que este alguien que me ha perdonado es Dios y que por El he encontrado la paz y estoy bien. Yo también me he perdonado y me he reconciliado con mi hijo.

Quiero dar este testimonio porque no se habla nunca del drama del aborto, y creo que hay muchas mujeres que han pasado lo mismo que yo y no saben que es posible volver a encontrar la paz en esta vida. Yo les quiero decir que en el Proyecto Raquel ellas pueden reencontrar la paz i la reconciliación gracias a la Misericordia del Señor.

          M.

       Proyecto Raquel: 603 462 038 
projecteraquelbarcelona@gmail.com

                   

 

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