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7 Mar 2014

Cuando Ania1 descubrió que estaba embarazada, quedó con su novio para ver qué hacían, pero él ya lo tenía todo calculado: había pedido cita al día siguiente en un centro abortista. «Yo no quería hacerlo, era mi hijo -recuerda-. Pero no sabía qué podía hacer, y no era capaz de decirle que no». Su testimonio se parece al de muchas mujeres: el supuesto derecho al aborto no es más que el pretexto en el que se amparan las personas que las presionan para acabar con sus hijos. Después de la muerte de su hijo, quienes se han preocupado por ayudarle de verdad. 

Estaba lejos de casa, en un viaje de trabajo, cuando me hice la prueba de embarazo. Al ver que salía positivo, empecé a temblar. No sabía si llamar al chico con el que estaba saliendo para decírselo, o esperar a volver. Al final le llamé, y él se quedó sin palabras. Solo me dijo que nos viéramos cuando llegara a casa.

Quedamos el mismo día en que volví a mi ciudad, pero él había cambiado. Estaba muy nervioso, fumaba un montón. Cuando nos pusimos a hablar, lo que me dijo fue: No te quiero, y he hablado con mi abogada para que hagamos un aborto. Ya había pedido fecha y hora en una clínica, para el día siguiente. Al oír esas palabras tan frías me eché a llorar. Le dije que no quería hacerlo, que era mi hijo. Pero no sabía qué podía hacer yo, pensando en mi situación. 

No podía acudir a mi familia, porque tenía una relación muy mala con mis padres; no me iban a dejar quedarme en casa. En ese breve espacio de tiempo, se me pasaron mil cosas por la cabeza. Te entra miedo, no sabes qué hacer ni cómo reaccionar. Al final, le dije que si realmente quería hacer eso, lo organizara todo él, porque yo no podía. 

O firmas o te largas

La noche anterior al aborto fue la más larga de mi vida. Tenía muchísimo miedo, me sentía muy sola, y no podía contarle a nadie lo que me estaba pasando. Pero no era capaz de decirle que no. Cuando llegó el día, comencé a llorar durante el camino hacia el centro abortista, y ya apenas paré durante el proceso. Lo recuerdo con todo lujo de detalles: pasamos a la sala de espera. Yo estaba temblando de miedo. No estaba segura de lo que estaba haciendo, pero ya no me podía echar atrás. En la sala había más chicas, y una me impresionó mucho porque tenía bastante barriguita. Yo sabía que dentro había una persona, y que esa chica había venido a lo mismo que yo.

El siguiente paso fue la consulta del médico, me hizo sentar para hacerme una ecografía. Lo hizo sin ninguna delicadeza. Grapó la foto en la hoja donde yo tenía que firmar y al verla me puse otra vez a llorar. Estaba viendo a mi bebé. El médico me dijo: O firmas, o te largas. Era extremadamente frío, su cara no expresaba ningún sentimiento. Ni leí el papel, pero mientras lo firmaba pensaba Dios mío, qué estoy haciendo, por qué lo estoy haciendo».

Solo quería quitarse al hijo de encima

Una enfermera me hizo pasar a otra habitación y me dijo que me tranquilizara, que no me iba a doler. Allí me quité la ropa, me puso el camisón de hospital, y me llevaron a la sala de abortos. Solo me había quedado con la cruz de la Primera Comunión. La cogí, le pedí perdón al Señor, le dije que tuviera compasión de mí. Así, con la cruz en la mano, me quedé dormida. 

Me desperté en la habitación donde me había cambiado de ropa. Al saber que ya lo habían hecho, mi llanto fue desgarrador. Y lo peor de todo es que, mientras yo estaba así, mi novio estaba hablando por el móvil, como si fuera algo normal. Tenía todo tan controlado… que me pregunto si quizá no era su primera vez. Después de salir del centro abortista, desapareció y no lo volví a ver. No le importó cómo me sentía, sólo quitarse al hijo de encima. Un día, me lo encontré, y me trató como si no hubiera pasado nada». 

Una religiosa lloraba conmigo

 

Ya sola, empecé a caminar por las calles como una zombie. No pensaba, no sentía nada. Sólo andaba. No era capaz ni de llegar a mi casa. Terminé yendo a un convento, donde conocía a la superiora. Me abracé a ella llorando, y le conté que acababa de abortar. Ella lloraba conmigo, y me dijo que sentía mi dolor, que Jesús me amaba y estaba conmigo. Cuando me tranquilicé, me explicó que tenía que confesarme en la catedral, porque el aborto era un pecado muy grave. Ella misma me acompañó al día siguiente.

Desgraciadamente, no encontré el consuelo que estaba buscando. El sacerdote no me dijo nada que me diese fuerzas o me inspirara, sólo “Reza esta oración, ya estás perdonada”. Pensé: ¿Para eso he tenido que venir a la catedral? Aunque sabía que Dios me había perdonado, conmigo misma no estaba bien. 

Durante cuatro años, lo que hice fue intentar no pensar en el tema. Lo tapaba con otras cosas: con un montón de trabajo, con el alcohol, teniendo relaciones con chicos… Si veía un bebé me lo recordaba por un momento, pero enseguida desconectaba.

Ante la Virgen embarazada

5 Mar 2014
«Hoy quiero hablaros del Proyecto Raquel. Dicho proyecto surgió en los Estados Unidos hace más de veinte años y actualmente está implantado en la mayoría de las diócesis americanas, así como en otros países de los cinco continentes.
 
En España se encuentra en más de veinte ciudades. Se trata de un proyecto de acompañamiento a las personas que han abortado. Para más información, basta con entrar en www.proyecto-raquel.com 
 
Este Proyecto también se ha iniciado recientemente en nuestra diócesis de Terrassa. La propuesta fue acogida en seguida como la primera iniciativa pública del entonces naciente Centro de Orientación Familiar (COF) de Terrassa. A la charla informativa en enero del año pasado acudieron unas veinte personas.
 
La dieron María José Mansilla y el Padre Jesús Chavarría,  promotores del Proyecto Raquel en España. Ambos fueron una sorpresa para todos por su autenticidad, su entusiasmo, su pasión por la verdad. Cuando se hizo el curso de diez horas, las personas eran ya 30. En el mencionado curso no se daba la fe por supuesta, sino que se iba al fondo de lo que significa la gracia, el perdón, la misericordia; en definitiva –como quiere el Papa Francisco- se trataba de explicar qué es la Iglesia y quién es Jesús, el que nos salva, abrazándonos de uno en uno. Los 120.000 abortos que se realizan en España cada año son 120.000 dramas escondidos y censurados por una cierta “cultura de la muerte” dominante.
5 Mar 2014
 
La actriz australiana Charlotte Dawson, que se suicidó hace unos días en su casa, había reconocido en un libro autobiográfico, poco antes, que la profunda depresión que sufría estaba relacionada con haberse sometido a un aborto hacía 15 años
Interesante noticia que encontramos en Aciprensa, relatando las circunstancias que rodearon la muerte de la actriz Charlotte Dawson. Una historia que pone de manifiesto la importancia del síndrome post-aborto, sistemáticamente silenciado. En su libro autobiográfico “Air Kiss & Tell, Memoirs of a Blow-up Doll”, publicado en 2012, Charlotte relató las circunstancias que la llevaron al aborto, su sensación de abandono por parte de su entonces esposo, el nadador olímpico Scott Miller, y la profunda depresión a la que se vio arrastrada.
En su libro, la actriz recordó que ella “sabía que estaba embarazada; no necesité hacerme la prueba, yo podía sentirlo”.
“Era la más brillante pero terrible sensación y la prueba, como esperaba, lo confirmó”, dijo.
“Íbamos a tener un bebé. Yo iba a ser realmente una madre. Si hubo espacio para tener mariposas en mi estómago, me imagino que podía habérmelas arreglado para eso también”.
Sin embargo, recordó Charlotte, “sentí algo de duda en Scott. Mi fecha de parto chocaría con los Juegos Olímpicos de 2000m y esto era muy preocupante. Todo lo que Scott había hecho llevaba a este momento, y nada podía oponerse en su camino, así que decidimos que abortaríamos al niño y trataríamos de nuevo luego”.
Como un lamento, Charlotte escribió que “¿quién necesita un feto desarrollándose cuando se ofrecía una medalla de oro, eh?”.
“Por dentro yo estaba en un caos total. Quería el bebé. ¿Cuánto tendríamos que esperar? ¿había siquiera alguna garantía de que quedaría embarazada otra vez? Por supuesto, acepté sin cuestionar que las Olimpiadas eran la prioridad número uno de Scott”, tal como él y otras personas interesadas le dijeron.
Charlotte se encontró sola en la clínica donde se sometió al aborto, pues Scott, su esposo, “me acompañó a la clínica local, pero no pudo lidiar con la atmósfera, así que me dejó ahí sola”.
“Yo estaba luchando con la decisión e intentando no parecer emocional o angustiada al respecto, para que Scott pudiera mantener su enfoque. Estaba tratando de entrenarme a mí misma para pensar en mi bebé como un inconveniente, como un estornudo en una transmisión televisiva. Era difícil”.
Luego, recordó Charlotte, “tuve que reconciliarme con la responsabilidad personal de tener un aborto. ¿Debería sentir culpa y vergüenza? Estaba enfrentando mi idea de que la maternidad era un tiempo sencillo y feliz, especialmente para los recién casados”.
5 Mar 2014

El pasado 24 de febrero tuvo lugar en Cádiz, la primera reunión de formación, tras el curso de Capacitación de Proyecto Raquel. En ella, se creó el equipo que llevará a cabo la labor de desarrollar y estudiar las sesiones de dicho proyecto.

El grupo está compuesto por 14 personas de diferentes zonas de la Diócesis de Cádiz y Ceuta. De los cuáles, 4 personas son consejeros, algo que, sin duda, es muy importante hoy en día, ya que cada vez son más los hombres que buscan ayuda por un Síndrome postaborto, y, en estos casos, es mejor que sean acompañados por otros hombres.

19 Feb 2014

Presentación de Proyecto Raquel en jaén    El Seminario Diocesano de Jaén acogió el pasado 17 de febrero la Jornada de Formación Permanente del Clero. Este año el tema se centraba en la mujer y, especialmente, en las mujeres que sufren síndrome post-aborto.  Así, el acto, convocado por la Delegación Episcopal del Clero comenzaba a las 10.30 horas con la Eucaristía presidida por el Sr. Obispo, D. Ramón del Hoyo López.

    A continuación, D. Juan Arévalo, Delegado Episcopal del Clero, quiso dar la bienvenida e insistió en la importancia del apoyo al Proyecto Raquel y las mujeres. “Lo importante es que nosotros apoyemos el Proyecto Raquel, lo hagamos nuestro
 
    En el confesionario no estamos para juzgar a nadie, sino para llevar el perdón y la misericordia de Dios
   El Proyecto Raquel es la respuesta de la Iglesia Católica al drama del aborto, y busca ofrecer un camino de esperanza, de reconciliación y de sanción, a las personas que están sufriendo el síndrome post-aborto (SPA), ya que son muchas las mujeres, y también hombres que se han visto envueltos en un aborto voluntario, y que después no se sienten en paz. Es una organización diocesana compuesta por una red de sacerdotes, consejeros y psicólogos especialmente formados para ofrecer una atención individualizada.
 
    Isabel Sánchez, Coordinadora del Proyecto Raquel en nuestra Diócesis, y Ricardo Cobo, uno de los consejeros del proyecto, pusieron de relieve la importancia de "conocer y entender cuál es la herida y el dolor psicológico y espiritual por el que han atravesado aquellas mujeres y hombres que han sufrido un aborto, y esa es la base para acompañarles en su dolor y ayudarles en su sanación". 
   En dicha jornada dieron a conocer la génesis y evolución del Proyecto Raquel, desde que se fundó hasta nuestros días. En España ya son más de veinte diócesis que cuentan con este Proyecto. Así mismo se mostraron las cifras de aborto en Jaén en el año 2012. Para concluir con las distintas fases que conforman el proceso de sanación y una serie de orientaciones para la atención a esas personas tan necesitadas de una respuesta y acompañamiento por parte de la Iglesia. 
   Finalmente se presentó la dirección de correo electrónico del Proyecto en Jaén  "proyectoraqueljaen @ gmail.com" y se informó que (D.m.) el próximo día 25 de Marzo se realizará por parte de nuestro Sr. Obispo el lanzamiento a nivel diocesano.
 
   Al finalizar la intervención se ofreció un turno de preguntas y diálogo. La jornada terminó alrededor de las 14 horas.
 
6 Feb 2014

Centro 'Diocesano del Corazón de Jesús' de Valladolid

¿Cuántas personas conocemos a nuestro alrededor con heridas interiores? (víctimas de familias rotas, aborto, abusos sexuales, maltrato, adicciones, acoso laboral/escolar...). La inmensa mayoría viven en su corazón el dolor en soledad y les es imposible hablar de ello. Convencidos de que el Señor no solo salva, sino que salva y restaura los corazones y de que esta labor la hace en y desde su iglesia, queremos comenzar esta tarea esencial de curar heridas que nos pide el Papa en una dimensión más amplia.

Para eso hemos preparado este retiro de fin de semana en el Centro de Espiritualidad del Corazón de Jesús de Valladolid, como inicio de un camino de sanación, como un momento concreto para un encuentro más intenso y personal con la Misericordia divina, como un lugar de gracia especial donde tener una experiencia curativa y liberadora del Amor de Dios. En este retiro nadie tiene que dar explicaciones de porqué ha venido ni contar su intimidad en público, pero tendrán disponible siempre a dos sacerdotes y a dos seglares para que puedan hacerlo en privado, si quieren.

Durante el retiro se les va a acompañar en un camino de sanación a través de distintas meditaciones, oraciones y actividades y en torno a tres grandes temas :

•     La verdad con los ojos de Dios : una mirada de Misericordia a nuestra vida

•     El Perdón de Dios : perdonar a los demás, perdonarse a uno mismo.

•     Reconstruir la vida con Dios

La misericordia de Dios sana las heridas más profundas, es posible otra vida con el señor, no hay abismo tan profundo de donde Dios no pueda rescatarte.

El siguiente retiro va a tener lugar los días 21 al 23 de Febrero:  de día 21 a las 21:00 – dom, 23 de febrero, 14:30.

Comparte este email a tus contactos.

Para mayor información sobre los retiros: Spei Mater info@speimater.com

Para inscribirse: Centro de Espiritualidad de Valladolid – Tfno 983 23 20 20 22 o

 info@centrodeespiritualidad.org

 

 

 

23 Ene 2014
Los días 17 y 18 de enero, el Obispado de Cádiz y Ceuta ha celebrado un curso para la sanación integral de mujeres que han abortado. La iniciativa se conoce como Proyecto “Raquel”, en alusión al personaje bíblico que lloraba por la muerte de sus hijos. Los alumnos recibieron una capacitación inicial que se irá completando en reuniones sucesivas.
 
Según se explicó en el curso, el síndrome post-aborto aparece en cualquier momento tras esta vivencia traumática, y en ocasiones tarda años en manifestar sus consecuencias. Se presenta en diversas formas, a veces con insomnio, pesadillas, abandono de la pareja, de los estudios, sentimientos intensos en contacto con bebés o niños de la misma edad que tendría el que fue abortado, tristeza, sobre todo en el aniversario de la fecha prevista del parto, ideas autolesivas, etc. Proyecto Raquel, que empezó en Estados Unidos y ha sido implantado ya en otras diócesis andaluzas y de toda España, se presenta como un proceso experimentado en la sanación espiritual de mujeres que sufren tras haberse sometido a un aborto. También se ocupa de los hombres y de todas aquellas personas, incluidos profesionales sanitarios, que sufren por ese motivo.
 
El curso fue impartido en el Seminario de Cádiz por María José Mansilla, difusora de Proyecto Raquel en España, junto con el sacerdote Jesús Echavarría. Acudieron 20 alumnos, a partir de los cuales se está formando un equipo que contará con consejeros, psicólogos y sacerdotes. El teléfono de atención gratuita y confidencial ya está operativo: 637 262 644.
 
27 Dic 2013
La ley de aborto de Gallardón es «inicua» pero «menos mala» que la anterior, dice el obispo Reig Pla 1
Iván de Vargas / Zenit.org
1Juan Antonio Reig Pla es el portavoz de temas de familia y vida de los obispos españoles
Mons Reig Pla durante su alocución en JMJ de Río de Janeiro en 2013En esta entrevista concedida en exclusiva a ZENIT, el obispo de Alcalá de Henares y presidente de la Subcomisión para la Familia y Defensa de la Vida de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Juan Antonio Reig Pla, valora la reforma de la ley del aborto planteada por el Gobierno y explica el significado del gran encuentro de las familias cristianas que tendrá lugar en Madrid este fin de semana. 
 
A la ley de aborto que está proponiendo el ministro de Justicia español, Alberto Ruíz-Gallardón, el obispo le da este adjetivo: "inicua", adjetivo que según la Real Academia Española significa "Contraria a la equidad, malvada, injusta". Esta es la entrevista en Zenit. 
 
- ¿Qué le parece la reciente reforma de la ley del aborto en España?
- Según lo anunciado por el Sr. Ministro de Justicia, una ley que va a continuar en ciertos supuestos, permitiendo la muerte de seres humanos inocentes e indefensos no puede ser recibida como una buena noticia. 

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