Blog de Galsuinda

6 Jul 2014

La muerte de Lakisha Wilson, una joven de 22 años, ha expuesto nuevamente que la industria del aborto no solo acaba con la vida de los niños en el vientre, sino que pone en grave peligro la vida de las madres que se someten a este procedimiento, promocionado como “seguro” por organizaciones abortistas como Planned Parenthood.

Lakisha Wilson falleció el 21 de marzo en la clínica de abortos Preterm, en Cleveland, estado de Ohio (Estados Unidos), pero fue trasladada al University Hospital Case Medical Center, donde se le dio soportes vitales para extraer sus órganos.

Recientemente, Troy Newman, presidente de la organización pro-vida Operation Rescue (Operación Rescate), señaló que “la Mesa de Trabajo Médica del Estado y el Departamento de Salud de Ohio son los que deben determinar si los estándares médicos se incumplieron en la muerte de la señorita Wilson, y sabemos que sus investigaciones están avanzando en este momento”.

“Sin embargo, esperamos la presentación del informe de la autopsia completa para tener respuestas a algunas serias preguntas que tenemos sobre las acciones tomadas por el personal de la clínica de abortos, que llevaron a una mujer de 22 años a ser enviada a una temprana tumba. Esperamos que el informe nos diga también que le sucedió al bebé de la señorita Wilson”.

En declaraciones difundidas el 29 de abril, la directora de difusión para afroamericanos de Sacerdotes por la Vida (Priests For Life) Dra. Alveda King, sobrina del activista de los derechos civiles Martin Luther King Jr., aseguró que Lakisha “fue masacrada y asesinada en el abortorio Preterm. Estoy rezando a Dios para que conforte a su familia y traiga justicia para todas las madres y sus bebés, todos víctimas del aborto”.

“Lakisha es una víctima de la ‘elección’, igual que Tonya Reaves lo fue en 2012, cuando Planned Parenthood la dejó sangrar hasta morir tras un aborto fallido”, denunció.

10 Jun 2014

Sanar la herida del aborto es posible gracias al trabajo que realiza Spei Mater una asociación de la Iglesia católica que además, asiste a madres con embarazos difíciles y ofrece formación para la pastoral provida de las parroquias Por Margarita García 

Todo empieza con una llamada al teléfono del Proyecto Raquel al 618 300 383 responde Mayte Acero, quien garantiza una confidencialidad casi sacerdotal. Llaman mujeres que están a punto de abortar, amigas que han aconsejado a otras y hombres que no pueden vivir con la pérdida de un hijo que, o bien ellos forzaron a abortar, o bien no nació porque les dejaron fuera de la decisión (en los últimos meses, las llamadas de hombres han pasado de representar un 10 a un 25% de los de casos que atiende Spei Mater).

Una vez hecha la llamada, hay que derivar a esa persona a un consejero y debe hacerse muy rápido para que sienta que ha encontrado por fin un brazo al que agarrarse, señala Acero. A partir de ese momento comienza en el Centro de Orientación Familiar (COF) que le corresponda, el proceso de sanación del síndrome post aborto (SPA). Josefina Sisniega, coordinadora del Proyecto Raquel, hace hincapié en que las heridas que deja un aborto, son sobre todo, espirituales. Muchas mujeres creen que sus hijos no las van a perdonar, y ante este sentimiento crean un mecanismo de defensa, pero, con el tiempo, la herida supura. Aquí vienen jóvenes y señoras de hasta 80 años; mujeres que se han sometido a uno, dos, tres, incluso cuatro abortos, por eso, el tiempo de cura del SPA varía de unas a otras, apunta Sisniega.

Con todo, la media del proceso sanador dura unas 15 semanas. Pasar de eso que ocurrió a personalizar a un bebé con un sexo y un nombre es el primer paso para la sanación. “Se enfrentan a la verdad –afirma Mansilla–, y se dan cuenta de que mentía quien les dijo que ‘no pasaba nada’. Por eso, sienten mucha ira. Además, se sienten víctimas de una sociedad que las incitó a abortar y una vez sanadas, desaparecen sus problemas depresivos, de alimentación y sueños”, concluye. “En este proceso – añade Sisniega– entran en juego no solo consejeros, sino que Proyecto Raquel es una red que incluye psicólogos y sacerdotes, estos últimos encargados de que la persona sienta el perdón de Dios y se perdone a sí misma. Afirma Mayte Acero que en este proceso "tranquiliza a muchas mujeres saber que su hijo está ubicado, aunque sea en un Cielo en el que no creen; saben que está ahí y en la fase de duelo se celebra una misa funeral"

10 Jun 2014

Es más fácil aceptar la voluntad de Dios que aceptar tu propio crimen...

 
Desde un principio supe de alguna manera que en Dios  era mi única esperanza pero cómo podía volver a Él después de lo que había hecho Dios es maravilloso y puso en mi camino un sacerdote que me recordó el Dios misericordioso de que yo me había alejado y me había olvidado[...]
6 Mayo 2014

Claire Culwell se salvó por muy poco de ser una víctima más de un médico abortista que, además de quitar miles de vidas, ha sido acusado, entre otros cargos, de negligencia y abusos sexuales Al descubrirlo, le ha escrito una carta conmovedora en la que le muestra su perdón y le anima a dejar el negocio del aborto.

claire CulwellEl historial del abortista Nareshkumar Patel es estremecedor. En años que lleva practicando abortos en Oklahoma, ha tenido que hacer frente a medidas disciplinarias por la complicación de un aborto, y por no mantener un registro de los medicamentos peligrosos que recetaba. Ha salido indemne de tres acusaciones por abusar sexualmente de pacientes, y también por varios casos de negligencia médica. Una empleada suya pidió una orden de alejamiento por el acoso al que fue sometida. El médico también ha reconocido que una vez intentó quemar 60 bebés abortados en un descampado.

A pesar de todo esto, sus ingresos anuales superan el millón de euros, y su patrimonio es de 20 millones. Todos estos datos han vuelto a salir a la luz a raíz de la investigación a la que está siendo sometido por tirar a un contenedor de basura instrumental ensangrentado y documentos confidenciales de pacientes y del personal. Estas noticias sobre el doctor Patel han servido para que una activista provida, Claire Culwell, descubriera que este abortista es el responsable del aborto al que ella sobrevivió, y en el que murió su hermano mellizo. Como consecuencia de este aborto, Claire nació prematura y con varias complicaciones médicas que todavía le afectan hoy. Fue adoptada por una familia, y hace tres años encontró a su madre biológica y descubrió su historia.

Ahora, al descubrir al médico responsable, ha decidido escribirle una carta. Pero lo más sorprendente de esta historia es el mensaje de esta carta: después de compartir su historia y cómo el aborto que sufrió le ha afectado a ella y a las personas de su entorno, ofrece al médico que estuvo a punto de matarla su perdón y sus oraciones y ayuda para que sea capaz de dejar la industria del aborto. No son palabras vacías, ya que Claire trabaja en And then there were none , la asociación de Abby Johnson  para ayudar a abortistas a dejar su ‘trabajo’. Ofrecemos a continuación la traducción de la carta, que Johnson ha publicado en su blog.

 

Carta de Claire

Querido Dr. Patel:

Le escribo con el corazón afligido. Le descubierto hace poco en las noticias las violaciones que ha cometido su clínica abortista. Y he enterado de que tengo una conexión más cercana con usted de lo que pensaba.

1 Mayo 2014
Mes de Mayo
 
Lunes 5:  José Antonio de Santiago García, "Teología del Cuerpo"
 
Martes 6:  "El Síndrome Post Aborto", con María José Mansilla (Proyecto Raquel)
 
Miércoles 7: "El Matrimonio: Aspectos pastorales y jurídicos", mesa redonda con Antonio Pérez Pos (auditor de la vicaría judicial de la diócesis de Santiago), Pedro Mendoza Busto (director del Centro de Orientación Integral a la Familia en A Coruña) y Luis Manuel García Bernadal (director del Centro de Orientación Familiar de la diócesis de Santiago)
 
Los tres días a las ocho de la tarde, con acceso libre, en el Aula Magna del ITC, en san Martín Pinario.
 
Pl. Inmaculada, 5, 15704 Santiago de Compostela
Contacto: 981 58 62 77

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