20 Mayo 2016

«Sean instrumentos de la Misericordia» Papa Francisco

Del 25  al 28 de mayo se realizará en la casa San José, Villa Marista, Luján, Provincia de Buenos Aires, la II capacitación para Proyecto Raquel, programa de sanación y reconciliación post aborto, que llegó a la Argentina de la mano de Grávida, Centro de Asistencia a la Vida Naciente en el año 2013

15 Mar 2016

En Abril del 15 al 17 tendrá lugar el Retiro de la Misericordia "Amigo de pecadores" (Lucas 7,34) donde el Padre Victor Castaño (Diócesis de Toledo) nos enseñará a descubrir la inmensa Misericordia que el Señor derrama sobre cada uno de nosotros , y cómo ser verdaderamente  "Misioneros de la Misericordia". 

Este retiro está especialmente destinado a los colaboradores de Spei Mater, Ángeles, Consejeros de Raquel, formadores de Parroquias por la Vida, y en general los colaboradores de Spei mater, estando también abierto a todo el que esté interesado, por lo que podéis pasar esta información  a todas las personas que consideréis.

El Padre Jesús Chavarría y Mª José Mansilla estarán colaborando en el Retiro.

Los datos son los siguientes

Fechas : Del viernes 15 de Abril por la tarde al Domingo 17 después de comer

Lugar: Esclavas de la Santísima Eucaristía y de la Madre de Dios 

Avda. Reina Victoria, 35. 28430 Alpedrete-Los Negrales.

Tel.: 91 851 21 18 Fax: 91 851 21 18

Cercanías: Línea C8 "Los Negrales"

Bus intercambiador de Moncloa Línea 684

https://maps.google.es/maps?oe=UTF-8&hl=es-es&client=safari&um=1&ie=UTF-8&fb=1&gl=es&entry=s&sa=X&ftid=0xd41747c778e14c7:0x248cdadeb19aaa7&gmm=CgIgAQ%3D%3D

Precio : 100 euros (reserva de  plaza 20 euros)

Forma de inscripción: Email ( info@speimater.com) Teléfono  618 300 383

Forma de pago : La reserva de plaza por  Transferencia bancaria a nombre de Spei Mater ( por favor poner en las observaciones retiro abril y vuestro nombre) . Podéis abonar el resto del curso también por transferencia o al llegar a la casa de ejercicios.

ES43  0075-0615-57-0600243517 a nombre de Spei Mater.   Las plazas son limitadas.

29 Feb 2016

María José Mansilla es la fundadora y actual presidenta de ‘Spei Mater’ en España. Después de varios años dedicada a esta iniciativa y muchos más perteneciendo a otras asociaciones y movimientos provida, tiene una dilatada experiencia en la atención a mujeres con embarazos problemáticos o que han abortado.

¿Qué le ha aportado a usted personalmente esta dedicación a la defensa de la vida?

– Es una vocación y un don muy grande. Frente a todo el pesimismo que nos trae el aborto y la cultura de la muerte, veo cómo Dios actúa en la vida de estas personas, la cambia y cambia a las personas. Y eso es, sencillamente, ver a Dios actuar, palparle con las manos y, personalmente, es una experiencia de fe increíble.

¿Recuerda algún caso que le haya llegado especialmente?

– He visto conversiones impresionantes. Me estremece ver venir a las mujeres con la vida destrozada, tristes, llorando, angustiadas… y cómo, pasado un tiempo, se transforman y vuelven a la vida. Hubo una chica que llegó a decirme: “De todo esto tan horrible, ha salido lo mas bonito de todo, que he vuelto a la casa del Padre;?y de todo este sufrimiento ha salido una gran felicidad. Ahora puedo decir que soy feliz de tener a Dios en mi vida y que la herida que tenía ha sanado”. Esto me llena.

¿Cómo surgió la idea de crear ‘Spei Mater’?

– Nuestra experiencia de trabajar en distintas asociaciones provida nos hizo ver la necesidad de que esta labor se hiciera desde la Iglesia y como Iglesia. Además, necesitábamos poder manifestarnos y actuar como lo que somos, católicos, y no como aconfesionales. Porque el tema de la vida no es solo una batalla social o humanitaria, sino que es también una batalla espiritual.

¿Qué resultados está obteniendo?

– Estamos ya en treinta diócesis, y en las ciudades más grandes hemos tenido que capacitar a más consejeros porque no teníamos suficientes con los iniciales. Es un proceso paulatino, en el que vamos extendiéndonos poco a poco, según se nos va conociendo. Sobre todo, el Proyecto Raquel, que es muy novedoso, está siendo muy bien acogido porque responde a una necesidad que había en las personas que han sufrido un aborto provocado. Después se ven solas y no hay nadie que les dé una respuesta. La única que puede hacerlo es la Iglesia, que tiende la mano de la misericordia.

¿Existe un perfil de las personas que acuden a ustedes?

– No, no hay perfil. Hay personas con 14 años y otras con 80; de un nivel cultural alto y de nivel cultural bajo; de nivel social alto e inmigrantes… Desgraciadamente, el aborto llega a todas las capas sociales. Igualmente, atendemos a gente sin fe y a católicos que pertenecen a movimientos. Además, la motivación también es distinta. Acuden personas con dificultades económica, pero también por un tema de aborto eugenésico porque le han detectado algún problema; o jóvenes que no quiere ‘arruinarse’ la vida. El perfil es muy variado.

16 Ene 2016

Breve vídeo
Sola, asustada, y con un hijo pequeño, Esperanza Puente se sometió a un aborto, pensando que era la única salida para ella. 

En la Iglesia encontró acogida, misericordia, y reconciliación con su hijo perdido, consigo misma, con quienes no la dieron más opción que el aborto, y con Dios. Con su ayuda superó el trauma postaborto. 

Hoy trabaja activamente ayudando a las mujeres embarazadas a abrazar el don de su maternidad, a acoger y acompañar en su dolor a las que se han sometido a un aborto voluntario, y a prevenirlo. 

Ha contado su testimonio en congresos nacionales e internacionales, en colegios, institutos y universidades, en foros médicos e incluso en la ONU.

Abortó abandonada, sin apoyos y mal informada
Esperanza Puente se encontraba sola, abandonada de su pareja y sin el apoyo de su familia para acoger la vida que empezaba a abrirse paso en ella. Tampoco encontró información veraz de lo que era el aborto. 

El miedo, la ausencia de alternativas, y la rapidez con que la ofrecieron el aborto, la empujaron a ello: “Me ofrecieron el aborto en 24 horas. En una situación de miedo, como yo me encontraba, no es el momento para tomar una decisión de ese calibre”.

Esperanza reconoce que, en la mayoría de los casos, el aborto no es algo querido libremente por la mujer, sino una imposición a la que se le empuja con toda la presión social y cultural, empezando muchas veces por la propia familia: “No es una decisión libre porque está muy condicionada; siempre hay un condicionamiento por el que la mujer se ve abocada al aborto. Prevalece mucho la presión, no sólo social sino familiar, especialmente del entorno”.

Los problemas no desaparecieron, sino que aumentaron: depresión, angustia, ansiedad, inestabilidad emocional, autodesprecio.

Esperanza habla del sufrimiento que le siguió al aborto: “En mi caso tuve problemas desde que se me realizó el aborto. Tuve problemas psicológicos con depresión, con angustia, con ansiedad, mi estado de ánimo era una montaña rusa… Mi vida cambió en negativo.”

Junto con un cuadro depresivo Esperanza comenzó a autodespreciarse y a lesionarse: “Hay muchas maneras de autolesionarse la mujer después de un aborto provocado, desde somatizar enfermedades que no tienes hasta 'me apetece un vaso de agua y no me lo bebo'. De un extremo a otro se pueden meter cualquier tipo de autolesiones; cada mujer es un mundo. Lo que sí es cierto es que después de un aborto hay muchas maneras de autolesionarse. Yo tardé un año en pedir ayuda”.

Ocultamiento de la verdad del aborto
La realidad es que a Esperanza, como a tantísimas otras mujeres en situación de aborto, no sólo no se las informa con veracidad de lo que esta práctica es, ni de sus profundas consecuencias, sino que se las oculta explícitamente la verdad del aborto: “No sólo no se informa sino que, a día de hoy, que hay tantos adelantos y no sólo estudios que demuestran que existe el síndrome post-aborto, aún hay profesionales de la psicología y la psiquiatría que aseguran que no pasa nada, que se olvida”.

Negación ante un hecho traumático
Pero como testimonia Esperanza, “la realidad es muy distinta. No es un hecho como el que va a sacarse una muela. Es un hecho traumático, violento, contrario a la mujer, a su esencia como ser humano. Tiene consecuencias sí o sí. Hay mujeres que tardan más, que entran en un proceso de negación que puede durar años y que aparentemente puedan vivir como si no hubiera pasado nada. Eso no les garantiza que en cualquier momento de su existencia puedan sufrir el trauma post-aborto. De hecho, yo me estoy encontrando mujeres que han abortado hace 15 ó 20 años y que han vivido como si no hubiera pasado nada, pero luego el nacimiento de un nieto, todo lo que tiene que ver con bebés, puede romper con ese silencio de conciencia y saltar con toda su virulencia”.

Ansiedad, depresión, mayor soledad, la herida interior
Las consecuencias psíquicas, emocionales y espirituales aparecieron en seguida. Esperanza empezó a pedir ayuda: “Tuve que pedir ayuda psiquiátrica y mi diagnóstico fue crisis de ansiedad aguda en grado máximo. Y como las mujeres estamos condenadas al silencio y a la soledad después de un aborto, nos cuesta mucho hablar de ello e incluso contarlo a los profesionales que nos pueden ayudar. Yo tardé 8 meses en contarle al psiquiatra que había abortado y una vez que lo conté la terapia cambió”.

Sanar la herida del alma
Esperanza pudo superar el síndrome post-borto entrando en un proceso de sanación interior: “El síndrome post-aborto lo superé, que es la herida humana. La herida espiritual también porque a fin de cuentas es un hecho tan traumático, que afecta tanto a la mujer en lo más profundo de su existencia, al final la herida espiritual hay que curarla”.

Para Esperanza, la fe es ha sido una gran ayuda para superar las gravísimas consecuencias del aborto. La herida del alma la tiene toda mujer que se ha sometido al aborto, y esto es así -como dice Esperanza-, “tanto si tienes fe como si no la tienes”. “Las mujeres que no tienen fe también tienen herida espiritual porque no somos seres vivientes que pululan por la vida, somos algo más. En el caso de las mujeres que tienen fe es un poquito más fácil porque tienes la esperanza del perdón”.

Esperanza acudió a la Iglesia y allí encontró la ayuda espiritual que necesitaba: “Más tarde encontré el camino a Dios, y experimenté el perdón de Jesucristo. Así me curé de las dos heridas que provoca el aborto: la humana y la espiritual".

El duelo por el hijo que murió
Junto a la sanación del alma está el duelo por el niño que murió. “Superar el duelo por esa pérdida para nosotras, las mujeres que hemos sufrido un aborto, es un poquito más complicado porque no lo hemos visto, no lo hemos tocado, no lo hemos personalizado pero sí tenemos la certeza absoluta de que ha existido. Y el duelo a veces se atasca un poco más”. 

No superar el duelo, y que este se atasque, forma parte de la autolesión. Como ha vivido Esperanza: “De alguna manera tengo que tener algo que me haga daño, que me duela… Durante muchos años de haber superado el síndrome post-aborto, el duelo lo tenía perfectamente atascado. Un profesional en un congreso me dijo: “Tú el duelo no lo has pasado. Pues hay que pasarlo porque eso es un dolor que está ahí interno, que duele y que hay que curarlo”. Que he perdido un hijo, o que tengo un hijo muerto, eso nunca se olvida”

13 Ene 2016

Testimonio de M

Enviado por Galsuinda

El drama del aborto

Testimonio de una mujer que ha sufrido un aborto provocado

Soy soltera y hace cuatro años mantuve una relación con una persona que tenía problemas psicológicos. Todo fue muy rápido... Las mujeres a veces tenemos relaciones sin quererlo. Lo dejé porque era una persona que no me podía hacer ningún bien. La verdad es que ni me di cuenta de que estaba embarazada. Pensaba que con 40 años no me podía quedar embarazada pero cuando me di cuenta estaba de 3 meses. Para mí fue un golpe.

Nunca había pensado en tener hijos, no me preocupaba. Pero aquel hombre me insistía de forma enfermiza que quería un hijo; quería un hijo para él. Hasta me llegaron a llamar sus padres. Todo era muy raro. Todo esto me afectó.

Me planteé que, aunque el padre de la criatura no me convenía para nada, podía aprovechar para ser madre. Pero me di cuenta de que todo esto sería un drama para mí y me ofusqué. Y cuando estás ofuscada tomas malas decisiones, de manera que yo cometí el error de hacérselo pagar todo al niño.  Fue un gran error.

Lo más curioso es que yo siempre había criticado el aborto. Siempre había pensado que nadie tiene derecho a quitar la vida a otro. Yo siempre criticaba las mujeres que lo hacían. Pero ahora las puedo entender porque a veces en la vida te encuentras en situaciones en las que realmente se te va la cabeza. Estás muy ofuscada, y te sientes muy sola, porque aunque parezca que la gente te acompaña mucho, no es verdad.

En aquel momento la única cosa que yo buscaba era que alguien me apoyara porque yo no quería abortar. Deseaba que me dijeran que era un error. Pero la única cosa que me dijeron fue: “Tú eres la mujer, tú debes tomar la decisión, nadie puede decidir per ti. Haz lo que tú creas y yo te apoyo.” Y éste era el gran error, porque yo no tenía capacidad para decidir, y entonces decidí mal.

En mi cuerpo había una mezcla de emociones muy fuerte. Hasta mi cerebro iba trabajando aquel día. En un momento dado yo pensaba “¿Estará bien el niño?”, y yo no quería abortar de ninguna manera. Pero todo fue tan rápido que no me dejaban ni pensar... No había nadie que me ayudase, no me sentía apoyada. Si alguien me hubiese dicho “¿Estás segura?, ¿Quieres pensarlo?” yo hubiese dicho: “Sí, sí, quiero pensarlo”, y en cambio me decían: “Es lo mejor que puedes hacer. Si has venido aquí es porque no estás capacitada para tener un hijo, lo mejor es que abortes”. También pregunté: “Pero,¿el niño padecerá?”. Entonces me dijeron que todas lo preguntan, y que: “No, no, no pasa nada, todo es una liberación”. Todo lo que me iban diciendo no tenía nada que ver con la realidad.

El problema era que me decían que no era madre, y esto es mentira porque yo me sentía madre aunque me dijeran que no lo era. Yo nunca he tenido instinto maternal, los niños nunca me han gustado mucho... pero desde entonces yo tengo este instinto y ahora me gustan los niños, y lo más fuerte es que yo he sentido en mi cuerpo que realmente hay una unión entre la madre y el hijo que yo nunca hubiese pensado.

Cuando hube abortado me arrepentí mucho. He conocido otras personas que también han abortado, de diferentes edades, jóvenes y más mayores, y para todas ha sido un drama. Es un drama terrorífico, que no se puede explicar. Nadie lo puede entender, sólo las que lo hemos pasado.

Yo he estado cuatro años intentando sobrevivir, porque quedé tan tocada que solo esperaba que la vida fuese muy corta para morirme muy pronto. Es un infierno. La muerte de mis padres fue un drama porque yo era muy jovencita, pero esto fue un millón de veces peor. No se puede explicar. Yo tenía sentimientos encontrados, por un lado estaba el hecho de que yo era la madre y había matado a mi hijo, había decidido que no naciera; y por otro yo sentía todo el dolor por la muerte de mi hijo.

Además, cualquier bebé que veía deseaba llevármelo, porque mi cuerpo necesitaba tener a mi hijo. Eran unos sentimientos muy duros. Tenía mucho insomnio, soñaba continuamente niños triturados, era horroroso. No podía dormir, no me podía concentrar, tenía un sentido de culpabilidad brutal, me sentía muy, muy culpable.

Si no encuentras a alguien que te de una mano, el aborto es un trauma para toda la vida, y ya no puedes estar en paz contigo misma. No puedes seguir adelante. Yo ahora vuelvo a estar bien y en paz gracias al Proyecto Raquel. Gracias a este Proyecto, yo, totalmente arrepentida, he encontrado a alguien que realmente me podía perdonar. Ahora yo creo firmemente que este alguien que me ha perdonado es Dios y que por El he encontrado la paz y estoy bien. Yo también me he perdonado y me he reconciliado con mi hijo.

Quiero dar este testimonio porque no se habla nunca del drama del aborto, y creo que hay muchas mujeres que han pasado lo mismo que yo y no saben que es posible volver a encontrar la paz en esta vida. Yo les quiero decir que en el Proyecto Raquel ellas pueden reencontrar la paz i la reconciliación gracias a la Misericordia del Señor.

          M.

       Proyecto Raquel: 603 462 038 
projecteraquelbarcelona@gmail.com

                   

12 Ene 2016

Quiero ser padre

Enviado por Galsuinda

Mercedes es una psicologa española que nos comparte la historia de Jack, un hombre que como muchos otros ha sufrido el drama y el trauma de un aborto en carne propia. 
Esta es la historia de un caso real atendido en una clínica de ayuda psicológica. Los nombres, lugares e imágenes son ficticios pero la historia, así como la patología es 100%.
Jack rondaba los cuarenta y se encontraba en una etapa en la que ser padre es un gran sueño. Había conocido a Louise, quien ya tenía un hijo de una relación anterior, y había accedido no muy alegremente a tener un segundo hijo con Jack. Los cuatro vivían felices como una familia normal hasta que Jack descubrió que algo muy grave estaba sucediendo a sus espaldas.
Antes de desvelar el gran secreto de Louise, es mejor entender la familia donde creció. Louise era la única hija y tenía dos hermanos varones. Era la favorita de papá y tenían una relación muy cercana. A edad muy temprana Louise emigró para buscar trabajo en el extranjero y con mucho esfuerzo se graduó en la universidad. Tuvo muchos méritos académicos, pero su vida social no dejaba de ser un desastre. Tenía problemas con todas las parejas y estaba cerca de ser una mujer promiscua e inestable. Su padre, con mucho dolor, tuvo que encontrar una forma de hacérselo saber y ayudar a su hija a sentar la cabeza en el tema de sus amoríos. Inmediatamente se distanciaron y Louise empezó a odiar a los hombres, empezando por su padre. Louise agravó más su vida amorosa, tuvo un hijo natural y continuó con un comportamiento arrogante con su padre. Económicamente fuerte e independiente sentía que nada iba mal en su vida de la que sólo ella tenía las riendas de su vida, se sentía la “diosa” de su mundo.
Al conocer a Jack, Louise se lanzó rápidamente a vivir con él y con su hijo de seis años. Él aceptó con agrado ya que esperaba ansiosamente el formar una familia. Sin embargo, a los 4 años de nacer Chris, Jack descubrió que no estaba teniendo tanta parte en la planificación familiar como pensaba. Descubrió en sus cuentas bancarias que había un debito a nombre de una conocida clínica abortista. Louise había abortado recientemente a su último hijo sin haberlo siquiera mencionado. Esto supuso una inmensa tristeza para Jack que soñaba con tener otro hijo. No solo se sintió desplazado e ignorado por Louise, sino que se culpó por no haber sabido defender a su hijo, su propio hijo... Y pasó por un largo duelo por él. La pareja se separó, para Louise la prioridad era ser una mujer independiente y pisar, si fuese necesario, al género masculino pues su ella era reina y señora de su cuerpo. Para Jack, tanto la confianza, como su corazón, estaban destrozados. Llevaba una gran depresión post-traumática a causa de aquel aborto- Acudió a los psicólogos, que le recomendaron despedirse de su hijo non-nato y celebró un pequeño funeral para él. Le preparó una cajita y le escribió una carta con sus reprimidos deseos de ser padre, otra vez. Aún le esperaba a Jack un largo camino para recorrer para recuperar la confianza en cualquier mujer, y por supuesto, se aseguraría mucho antes si estaría dispuesta, como él, a formar una familia en la que los hijos supusieran un gran tesoro.

11 Nov 2015

Delegación de Pastoral Familiar y Defensa de la Vida

 Es una alegría para nosotros volver a saludarle, en puertas del comienzo del que será año Jubilar de la Misericordia, el santo padre Francisco nos exhorta a acoger y dar testimonio del "Evangelio de la Vida". Nos llena de gozo poder presentar en nuestra querida diócesis de Asidonia-Jerez a Spei Mater de la mano de su presidenta, Dña. Mª José Mansilla Arcos.

Spei Mater es una asociación pública de fieles que pone a nuestra disposición varios programas a través de los cuales podemos canalizar nuestro deseo de responder a la llamada del "Evangelio de la Vida"

En colaboración con nuestro Obispo, esta Delegación de Familia y Vida ha organizado una jornada que lleva por lema Evangelio de la Vida, Evangelio de la Misericordia”, que celebraremos D.m. el 14 de noviembre de 2015, en el auditorio San Juan Pablo II (Adjuntamos programa y cartel anunciador).

Esperamos poder contar con su asistencia y le agradecemos que por favor haga extensiva esta invitación a cuantas personas considere oportuno.

Agradecemos su colaboración y pedimos su oración,

 Aurora Abeledo Alcón y Miguel Ángel Martínez Moreno

Delegados de Pastoral Familiar y Defensa de la Vida

Diócesis de Asidonia-Jerez

 

PROGRAMA

10:00         Oración

10:15         Intervención Mons. D. José Mazuelos Pérez, Obispo de Asidonia-Jerez

10:30         Dña. María José Mansilla Arcos, Presidenta de Spei Mater. “Evangelio de la Vida, Evangelio de la Misericordia”

11:30         Café

12:00         Dña. María José Mansilla Arcos. Presidenta de Spei Mater. “Respuestas concretas: Proyecto Raquel, Proyecto Angel y Parroquias por la Vida”

13:15         Ruegos y preguntas

13:30         Clausura Dña. Aurora Abeledo y Miguel Ángel Martínez. Delegados de Pastoral Familiar y Defensa de la Vida.

¡¡IMPORTANTE!!: Habrá servicio de monitores y de guardería para los más pequeños (os agradeceríamos que nos aviséis del número de hijos y sus edades, para una mejor organización de los monitores, pastoralfamiliar@diocesisdejerez.org)

6 Nov 2015

¡Cuántas heridas sanadas!

Enviado por Galsuinda
Se cumplen dos años de la implantación en Sevilla del Proyecto Raquel, cuya finalidad se resume en el acompañamiento a las mujeres que sufren un trauma psicológico tras haber abortado. Es la aportación más directa de la Iglesia a una realidad no suficientemente conocida pero que atañe a un porcentaje importante de las mujeres que han pasado por el drama del aborto
«¡Cuánto dolor escondido y cuántas heridas sanadas!»: de esta forma resumen Juan Manuel Granados y María Dolores Sánchez-Campa, el matrimonio que dirige la Pastoral de Familia y Vida en Sevilla, las experiencias vividas en estos 24 meses. «Una experiencia sólida que se concreta en innumerables testimonios de los que pueden dar fe las personas que tienen encomendado el impulso y desarrollo de este proyecto en Sevilla», señalan. El Proyecto Raquel es hoy una realidad gracias a la colaboración desinteresada de profesionales que prestan su ayuda espiritual, psicológica y psiquiátrica a las personas afectadas; sin olvidar a los responsables, sacerdotes y voluntarios de los Centros de Orientación Familiar –COF– creados en los últimos años.
 
Proyecto nacido en Estados Unidos
Esta iniciativa tiene ya un largo recorrido en Norteamérica, donde surgió hace más de 20 años para acompañar a las personas heridas de alguna forma como consecuencia de un aborto, lo que la Medicina tiene diagnosticado como «síndrome posaborto». El proyecto dio el salto a otros países y en su aterrizaje en España contó con la dirección y supervisión del obispo de Alcalá de Henares, monseñor Juan Antonio Reig Plá, expresidente de la Subcomisión de Familia y Vida de la Conferencia Episcopal, así como con el impulso de la asociación pública de fieles Spei Mater. Se trata además de un proyecto acogido en su día por el Papa Francisco, entonces cardenal Bergoglio, en su archidiócesis de Buenos Aires.
 
En Sevilla, el Proyecto Raquel cuenta con una estructura diocesana dependiente de la Delegación de Familia y Vida. En estos dos años se han atendido 21 casos, de mujeres con edades entre los 20 y los 54 años. El tiempo transcurrido desde que tuvo lugar el aborto hasta que recurrieron al Proyecto Raquel varió desde los dos meses hasta los 29 años. Si bien son muchas las mujeres que acuden a través de la mediación de alguna persona cercana al proyecto, la vía más directa es la telefónica, con una línea activa las 24 horas (Tel. 616 88 70 50). Tras una primera toma de contacto se propone un cuidado personalizado con el único objetivo de buscar la reconciliación y la curación. En esta tarea resulta indispensable contar con una adecuada formación, y en esta línea se ha convocado a los miembros de Proyecto Raquel para un encuentro de capacitación que se celebrará los días 11 y 12 de diciembre en la capital andaluza, abierto a todas las personas interesadas del resto de la comunidad autónoma.
 
Historias desgarradoras
Los testimonios de las personas que han pasado por el aborto darían para varios volúmenes, según reconocen los voluntarios de Proyecto Raquel en Sevilla. En la web www.proyecto-raquel.com/es se recogen algunas de esas historias. En una de ellas, una mujer resumía su situación con una imagen muy reveladora: «Mi pequeña, mi única hija, pero que nunca me llamará mamá». En otra, un joven que no llegó a ser padre se lamenta: «Perdí dos gemelos en aras del derecho de la mujer a elegir».
Los responsables de Familia y Vida de Sevilla reconocen que el objetivo es tan sencillo de plantear como difícil de llevar a la práctica: «Ayudarlas para que no se dejen vencer por el desánimo ni pierdan la esperanza». Todo parte de una apuesta radical por la vida, como reiterara el arzobispo de Sevilla en la Misa inaugural del proyecto en Sevilla: «La Iglesia, además de defender la vida del no nacido, quiere defender también la vida de las mujeres que han sido víctimas del trauma del aborto. El aborto no es solamente un homicidio, sino también un suicido, en la medida que parte el alma de todos aquellos que están involucrados en él».
Pablo F. Enríquez Amador / Sevilla
 
El síndrome posaborto en números
Hasta que en 2010 se aprobó en España el aborto libre hasta la semana 14, la inmensa mayoría de los abortos se amparaban en el supuesto de peligro para la salud psicológica de la madre. Son muchas las mujeres que buscan su supuesta liberación y bienestar mental recurriendo al aborto, pero la realidad que constatan permanentemente los profesionales de Proyecto Raquel es otra bien distinta. Estudios médicos demuestran que el aborto, lejos de mejorar la salud mental de la mujer, ocasiona casi siempre gravísimos trastornos psicológicos. Tras el aborto, suelen experimentar que su felicidad murió junto con su hijo, y hay un dato estremecedor: más del 40 % de las mujeres que han abortado barajaron la posibilidad del suicidio como solución a la crisis que atravesaron. Precisamente, el número de suicidios que se da en este colectivo es entre seis y siete veces mayor que el de las mujeres que dan a luz. Sin llegar a este dramático desenlace, el 80 % sufre síntomas depresivos; el 40 % trastornos de la sexualidad; el 60 % alteraciones de la conducta, y el 70 %, irritabilidad. El panorama no es precisamente idílico, por más que se trate de evitar o, peor, maquillar.
6 Nov 2015

Un detonante para orar

Enviado por Galsuinda
Por José Manuel Fernández -Amigo
Solamente creo que existe una crisis en la Iglesia Católica, de la que se derivan todas las demás. Esta madre de todas las las crisis es la escasez de oración. Rezamos poco, muy poco. 
Como consecuencia, en vez de hacer la voluntad de Dios, hacemos la nuestra. Solo hay una respuesta a la pregunta eterna que nos lanza Sta Teresa: 
«Vuestra soy, para Vos nací
¿Qué mandáis hacer de mi?»
La única vía para poder responder es orar. Lo demás son subterfugios que cual espiral  acaban en respuestas dadas DESDE nosotros.
Rezar cuando vivimos una situación negativa en que las respuestas humanas o no existen o son insuficientes, me parece sencillo. Desde lo hondo nos surge el grito de socorro, que no es sino una oración intensa de petición.
En el otro extremo, cuando la vida nos sonríe es fácil orar. Nos invade una gratitud innata hacia Dios por todos los beneficios recibidos.
 
El problema surge en los numerosos días grises, cuando nuestra vida transita a velocidad de crucero... Entonces decae o simplemente desaparece nuestra oración. Es un problema fundamentalmente de motivación. Por eso hoy quiero compartir un poderoso acicate para movilizarnos a orar en los días valle del tiempo ordinario.
Nace de la certeza de ser muy amados por Dios. El que ama necesita escuchar las palabras del amado. Su silencio le hace daño. Así que la idea central es asimilar que nuestro Dios, el que nos busca con pasión infinita, NECESITA oírnos. Tenemos un acoso suyo permanente, que nos empuja suavemente hacia el bien...
Esto es de tal grandeza, que requiere una analogía humana para poder ser percibido. Imaginemos un padre que regresa a su casa, tras una dura jornada de trabajo. Tiene un hijo de 7 años, que está jugando en el suelo, con un camión de juguete.
El padre, lleno de ilusión se acerca sonriendo al niño y le dice:
- Buenas tardes, Jaime. ¿ Cómo te ha ido el día?
Y el hijo, sin levantar la vista del juguete contesta con un desabrido y seco " Bien".
 
El dolor que siente ese padre es un trasunto del que debe sentir Dios ante el hecho de no hablarle o bien dedicarle 5 segundos en 24 h ...
Cuando somos capaces de asimilar lo anterior, entonces quedamos enganchados al hábito de rezar.
 
Por simple vergüenza torera, somos incapaces de dormirnos sin hablar con nuestro Padre amoroso. Entender que Dios busca, desea y quiere escucharnos y hablarnos, es una motivación definitiva. Por eso el título de hoy.
Algunos diréis que no tenéis tiempo para rezar. Sta Teresa decía que lo único realmente importante que podemos regalar a Dios es nuestro tiempo. El lo valora infinitamente. El tiempo diario dedicado puede ser en una sesión o varias. Pero hay otra opción estupenda en nuestras vidas aceleradas. Consiste en aprovechar todos esos espacios muertos que hay en nuestra vida diaria, para charlar con El. Me refiero a nuestros trayectos en coche o transporte publico, los dedicados a comida.. pequeños descansos en el trabajo, etc. La suma de estos "kit kat " orantes al cabo de la jornada, será enormemente valorada por PadreDios.
Hoy te invito a orar de la forma que desees. Solo existe una mala: no hacerla.
 

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